Dave Matthews: no me gusta el nombre de mi banda

by/por: Jesus Maria de Luna

Es padre de una hija de dos años y la estrella de la próxima película de Wayne Wang, “Because of Winn-Dixie”, además de ser el líder de su “Dave Matthews Band” que hace poco estremeció a 80,000 personas en el Central Park de Nueva York. Un día antes de estrenar “Some Devil”, su primer álbum como solista, se prestó al siguiente diálogo.

¿Qué tipo de música dejas oír en tu casa?

Hace un par de semanas, no lo pude creer, mi esposa y mis hijos estaban entusiasmadísimos escuchando a Thelonious Monk, y aunque en general disfrutan mucho de gente como Beck, también les gusta explorar ritmos más recios, como Eminem, por ejemplo. No me puedo quejar, salieron bastante eclécticos en sus gustos.

Si pudieses cambiar el nombre de tu banda por otra existente, ¿Por cuál la cambiarías?

A cualquiera le hubiese gustado inventar un nombre como el de Pink Floyd, pero mejor no usurparles el sobrenombre, porque no podría imaginarme un mundo sin su música. Ahora que, contestando a esta pregunta, me acuerdo que había una banda sudamericana muy rara que se llamaba “Benny B-Flat and the Sons of Qadhafi’s Bar Mitzvah Band”. Eran muy divertidos, pero me gustaba más el nombre que la agrupación.

¿Alguna vez has pensado en cambiarle el nombre a tu banda?

Sí, es patético nuestro nombre, y una muestra de holgazanería de mi parte, sin duda. Hubo un tiempo que era hasta un problema con los demás miembros del grupo, porque parecía que se trataba de “mi banda” en lugar de “una banda”. Lo irónico es que, ahora ya tenemos cierto resquemor de cambiarnos el nombre, porque hemos tenido una carrera tan afortunada, y además ya no tenemos que pedir disculpas a nadie, porque sea como fuere que nos llamamos, somos una banda súper buena.

¿A los miembros de tu banda les gusta poner exigencias ridículas en los contratos cuando salen de gira?

Si fuese por nosotros, nuestros camerinos aún tendrían luz fluorescente y pan de ayer. El equipo que viaja con nosotros exigen que nos reciban mejor, pero sigo sin entender a la gente que dice la vida de gira es muy dura. La mayoría de las veces, para quienes se quejan no es duro. Para mí, si estoy en un camión, haciendo lo que me gusta, ¿por qué he de ser infeliz?

Una pregunta inevitable para todo fan y más aún para un músico: Definir quién eres confesando tu Beatle favorito.

Qué pregunta. Debiera decir que John, porque hablaba con el corazón en la mano, pero por otro lado me fascinan esas anécdotas sobre la capacidad de improvisación de Paul. Me gustaría desentrañar ese misterio, como le hacía para inventarse una historia como la de Eleanor Rigby, o la del Sargento Pepper, prácticamente de la nada.

Describe lo más emotivo que te ha tocado presenciar de parte de tu público.

Cuando abrimos para los Dead en Las Vegas. Nadie nos conocía pero hicimos bailar a todo el mundo. Tocábamos “All Along the Watchtower” y hay una frase que dice “And the wind began to howl”, y en ese instante juro que un pequeño tornado pasó por detrás de la gente, y fue justo cuando ya estaban disfrutando de lo que sea que se habían traído. Quizá por eso nadie se dio cuenta, pero nosotros estábamos lucidos y nos miramos azorados.

¿Alguna vez te ha tocado estar algo “ido” sobre un escenario?

La mayoría de las veces ha sido fuera del escenario, pero hubo una ocasión, tocando en Wetlands, Nueva York, que fume del cigarro de alguien entre que terminaba una rola y empezábamos la siguiente, y creo que ni supe donde estaba, quedé como atrapado en la máquina del tiempo, tocando la misma pieza por media hora más.

¿Alguna vez se han peleado de puños entre los miembros de la banda?

El baterista, Carter Beauford, y yo estuvimos muy cerca de pelearnos porque somos de temperamentos bastante similares pero, en verdad, ni estando loco me meto en una pelea en serio con él. Nos pasó un par de veces, pero te digo que la gente alrededor nuestro se asusta más fácilmente que nosotros mismos.

¿Qué desafío piensas que tienen por delante, siendo que acaban de llenar el Central Park?

No tengo ni idea. ¿Tocar en la luna? Con zapatos de plataformas, lo más pesadas posibles para que no nos lleve la falta de gravedad, supongo.